Monday, May 18, 2009

Lo prometido, es deuda ...

Ante todo muchas gracias Ariel por haberle dado a través de tu articulo mayor visibilidad a este blog. Ahora con eso de “prócer” se te fue un poco la mano :-), a ver si todavía sale algún iluminado haciéndome una estatua con una antena parabólica en la mano.

No voy a negar que tuve la fortuna de participar en varios de los proyectos que llevaron poco a poco a la incorporación de Argentina a Internet, pero realmente el crédito es compartido con muchos otros que trabajaron duro superando muchos obstáculos entre ellos la constante falta de recursos.

Por el momento voy a omitir dar nombres dado que la lista es extensa y no quiero pecar de olvidarme de alguno, aunque la mayoría de quienes pueden considerarse como pioneros en esta aventura van a estar mencionados en las distintas etapas de la historia que estoy escribiendo, entre ellos existen como hacia referencia en una entrada anterior en este blog varios que ya no están con nosotros.

Muchas gracias también a quienes tan cortésmente han dejado sus comentarios y me han enviado sus mensajes compartiendo su primera experiencia de pasar a formar parte de esta comunidad de Internautas.

Bueno vayamos al grano. Como les había prometido hace unos días luego de recibir los primeros comentarios al artículo donde hacia referencia al 17 de Mayo de 1990, paso a contarles un poco más sobre que fue lo que realmente pasó ese día y como llegamos ahí.

La historia comienza mucho antes, y es justamente lo que poco a poco estoy tratando de recopilar y rescatar por medio de este proyecto. Lo que sigue a continuación es una especie de resumen de la historia que en su versión final incluirá muchos más detalles e información.

A mediados de los años ochenta, en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, un pequeño grupo formado por quienes estábamos cursando estudios y como asistentes de laboratorio, vivíamos prácticamente en el entonces recientemente creado Departamento de Computación, algo similar a lo que sucedía a mediados de los sesenta en el MIT y los hackers que revoloteaban alrededor de los recursos de computación que había por ahí, pero lo nuestro era la versión del subdesarrollo y en vez de comida china nos conformábamos con un choripan, provoleta o lo que resultara accesible para nuestro bolsillo de docente mal pagado en los carritos de la Costanera cercanos a Ciudad Universitaria.

Entre los temas que nos llamaban mucho la atención no estaba ausente el de comunicación de datos y como armar una red entre equipos Unix con las facilidades de comunicación que existían en ese entonces, y que sirviera como modelo alternativo para una red académica nacional.

A fines de 1986, varios de los que estábamos metidos en el laboratorio tuvimos la oportunidad de pasar a formar parte del equipo técnico del proyecto de informatización de la Cancillería Argentina, donde el Dr. Alberto Mendelzon de visita en la UBA durante su año sabático también estaba como asesor.

En 1987, gracias a Alberto logramos desde Cancillería establecer nuestra primera conexión UUCP con la Universidad de Toronto, y fue Alberto quien bautizó a nuestra máquina como “atina” y quien nos plantara en el bocho la semillita que el acceso a estas redes no quedara en los confines del proyecto de Cancillería.

Sin analizar demasiado lo que esta decisión significaría, las autoridades del proyecto nos permitieron extender los servicios de correo electrónico a la facultad.

Como contaba en otro artículo de este blog, en Agosto de 1987 registramos el dominio .AR y en Noviembre “dcfcen” (por Departamento de Computación, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) se convertiría en el primer nodo académico de la incipiente Red Académica Nacional.

Desde ese entonces se produjo el efecto “bola de nieve” y la red comenzó a crecer, actuando “atina” como nuestro gateway o puente internacional para correo electrónico. Pero a medida que la red crecía, en forma proporcional crecían los gastos de comunicación del proyecto, dado que nuestras comunicaciones se daban por medio de la red nacional de conmutación de paquetes ARPAC o por discado directo internacional.

Afortunadamente una de las soluciones propuestas para acotar los gastos de comunicación internacional fue el explorar la posibilidad de establecer un enlace permanente entre Argentina y Estados Unidos, que por un lado nos permitiera cursar parte del tráfico de la Cancillería con sus embajadas, el tráfico de la red académica y quizás establecer una conexión permanente con la creciente Internet o BITNET.

El problema era que el volumen de tráfico de la Cancillería todavía no era tal que justificara por si mismo cubrir todos los gastos asociados con establecer este enlace. De allí surge la oportunidad de involucrar a la Secretaría de Ciencia y Tecnología como “socia” en este experimento por el lado académico, lo que derivó en una especie de convenio tri-partito donde la vieja ENTel aportaría sin cargo por cierto tiempo el lado Argentino de un canal satelital, cubriendo la Cancillería el costo mensual del lado americano y de los equipos y personal necesarios para implementar el enlace.

Pese a que por momentos con cambio de gobierno de por medio, de haberse iniciado el proceso de privatización de ENTel, y “situaciones políticas” donde más de una vez alguno que otro intentó “patear el tablero”, gracias a la persistencia y apoyo de varios funcionarios de la Cancillería y de la predisposición de Secretaria de Ciencia y Tecnología, el 14 de Septiembre de 1989 recibimos las líneas permanentes punto a punto por parte ENTel que constituirían nuestra conexión con el Centro Internacional Buenos Aires (CIBA) y de allí por medio de la red terrestre y de microondas a la estación terrena de Bosque Alegre en Córdoba.

Un mes más tarde comenzamos las pruebas con Estados Unidos, pero los resultados eran muy inestables. En Noviembre luego de haber intentado hacer funcionar el enlace por medio de la estación de Bosque Alegre surgió que una mejor alternativa iba a ser mudar el enlace a la estación terrena de Balcarce en la Provincia de Buenos Aires. Esta mudanza representó que fuera necesario también cambiar de estación terrena del lado de Estados Unidos, en el medio que la empresa que proveía el servicio (TRT) estaba siendo adquirida por otra (FTCC). Adiós vacaciones.

Luego de la mudanza, prueba va prueba viene, el 25 de Enero de 1990 finalmente el canal satelital comienza a dar señales de vida.

Como parte del costo de este canal era pagado por la Cancillería, resultaba necesario que el otro lado del canal “aterrizara” en una dependencia de la misma, así que se eligió por varios motivos la Representación Argentina Permanente ante Naciones Unidas en Nueva York.

Durante 1989 hubo alguna que otra discusión sobre si la conexión del lado académico iba a ser a BITNET, SPAN, o Internet. Obviamente nuestra preferencia era la última y dado que la Universidad de Maryland que formaba parte de una de las redes regionales de NSFnet conocida como SURAnet accedió a darnos en forma gratuita tanto una conexión a BITNET o a Internet, el detalle era que el punto de conexión estaba en Maryland y nosotros en Nueva York.

Afortunadamente gracias a las gestiones de la gente de Maryland se consiguió que la National Science Foundation cubriera los costos de una línea de Maryland a Nueva York, pero con la condición de que nuestra conexión se hiciera con Internet, se imaginarán que varios de los que estábamos involucrados nos pusimos muy tristes al decirle bye bye a BITNET :-).

Mientras completábamos la conexión a SURAnet, se instaló otro servidor Unix en Nueva York al que llamamos “banyc”, aprovechando que el canal BUE-NYC estaba operativo, en vez de hacer las llamadas por discado directo internacional o vía ARPAC a UUNET que nos prestaba el servicio como gateway para correo electrónico con Internet y otras redes. De esta forma movíamos el tráfico entre “atina” y “banyc” por medio del canal satelital y desde “banyc” llamábamos ahora a UUNET con un costo mucho menor que el de la llamada internacional desde Buenos Aires.

A mediados de Marzo de 1990 comenzamos a probar la línea entre Nueva York y Maryland (MD). Esta fue otra experiencia interesante dado que para poder completar la conexión BUE-MD se requería que esta fuera una línea analógica de baja velocidad, cuando ya los servicios de comunicación de datos en Estados Unidos estaban basados exclusivamente en líneas digitales de mayor velocidad.

El enlace satelital del que ahora disponíamos es lo que se conocía como un canal de banda vocal (que con suerte permitiría la utilización de modems para transmisión de datos a 9.600 bps), para los “geeks” la denominación era M1020 y el servicio provisto por uno de los satélites de Intelsat.

La Cancillería realmente se jugó cubriendo el costo de un par de modems de alta calidad, específicamente Motorola CODEX 2683 (modulación Trellis con multiplexor incorporado), más uno de los primeros routers Cisco instalados en el País, un Cisco MGS con varias interfaces seriales, dos interfaces ethernet y soporte para X.25.

En contra de las predicciones de los telefónicos, nuestro canal estaba funcionando la mayor parte del tiempo a 19.200bps (shhh, no le cuenten a Intelsat y ENTel, porque según las malas lenguas lo que hacíamos no estaba permitido).

El siguiente diagrama muestra como quedó implementado el enlace internacional luego de tanta sanata técnica.



El siguiente diagrama muestra con más detalle como nuestro router Cisco MGS (ar-gate.ar) se conectaba a la red local de la Cancillería en Buenos Aires.



Lo que sucedió el 17 de Mayo de 1990, fué que por primera vez nuestro router ar-gate.ar, reportó que nuestro engendro de conexión entre ar-gate.ar, modems, canal satelital, más modems, línea a MD de por medio, y el router remoto de SURAnet estaba activo. Ese día Argentina pasó a formar parte de la Internet global.

Pero la historia sigue …

En la próxima entrada les cuento que fue lo que aconteció en 1994 y 1995, eventos que resultaron finalmente en una conexión más decente a Internet y que abriría la posibilidad para que otros pudieran pasar a formar parte de la red no exclusivamente instituciones académicas y áreas del gobierno.


Saludos
Pete

6 comments:

  1. Buenisimo lo tuyo Jorge !!!
    Ahora estoy cada dia mas ansioso por saber como sigue la historia. Avisa cuando este el libro que ya tenes un comprador.
    Salu2
    Gabriel

    ReplyDelete
  2. Excelente!...otro comprador por aca :)

    Por otro lado, este es un pequeno ejemplo de como la suma de gente con conocimiento y ganas + apoyo oficial + "politica de estado", da buenos resultados.

    ReplyDelete
  3. ¿Querés negociar con alguna cadena yanqui? esto ya tiene más gente esperando que la sexta temporada de Lost :-P

    ReplyDelete
  4. HERMOSA TU HISTORIA JORGE !!! AL FINAL...TANTAS EXPLOSIONES EN CASA DE LA ABUELA MARIA SIRVIERON PARA MUCHO JAJA..TE ACORDAS CUANTO ESTUDIABAS??..SIEMPRE LO RECUERDO.SALISTE UN GENIO!! FLAVIA TU PRIMA

    ReplyDelete
  5. Déjame felicitarte, que bueno que está tu blog los temas tienen la información exacta que me interesa, sigue posteando más sobre estos temas.
    Felicitaciones.

    ReplyDelete
  6. hola te felicito por tu blog, en realidada los temas son interesantes, sigue así.

    Saludos.

    ReplyDelete