Sunday, May 16, 2010

11 - Redes Académicas en Argentina (Parte 2)


Historia de Internet en Argentina
Los Primeros Pasos


Primeros Intentos de Redes Académicas en Argentina
(Parte 2)

Si bien algunas de las instituciones participantes en la Red Universitaria Teleinformática Argentina, como la Universidad Nacional de La Plata, lograron sacar ventaja de los recursos adicionales provistos por IBM para actualizar la configuración de sus equipos y obtener alguna forma de conectividad, debido a los condicionantes mencionados previamente, y entre otros motivos la posible extinción de BITNET en un futuro cercano, y la disponibilidad de otras arquitecturas y medios más económicos para implementar una red académica como la que planteaba el proyecto de comunicaciones del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas, la implementación total de RUTA nunca llegó a concretarse.

Años más tarde un proyecto similar, la Red de Interconexión Universitaria o RIU, basada en la arquitectura y protocolos de la red Internet, y contando con enlaces digitales de mediana velocidad, tendría un resultado positivo.

Otra de las instituciones que contaba con equipos mainframe IBM y que buscaba la forma de interconectarlos entre sí y con otras redes era la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

En 1982, el Centro de Cálculo Científico de la CNEA interconectó sus dos mainframes utilizando el protocolo propietario de IBM RSCS (Remote Spooling Communications Subsystem), a esta conexión se agregaron más tarde la Empresa Nacional de Centrales Eléctricas (ENACE), el Centro de Tecnología en Ciencia de Sistemas de la Universidad de Buenos Aires (CTCS) y en Enero de 1988 la Central Nuclear de Embalse (CNE).

Pese a que RSCS era el protocolo convencional utilizado por la red BITNET, la red conformada utilizando como nodos concentradores los mainframes del CCC de la CNEA, no poseía ningún tipo de conexión externa a BITNET u otras redes. Como en su momento mencionara Roberto Bevilaqua de la CNEA “a mediados de 1988 llegamos a la conclusión de que teníamos una red tipo BITNET ‘autista’”.

Recién en Enero de 1989 la CNEA lograría incorporarse a la red BITNET por medio de la Universidad de Santiago de Chile que se encontraba conectada a esta red desde 1988 producto de la existencia de un enlace satelital auspiciado por la NASA.

Los primeros tres nodos de BITNET en Argentina fueron ARGCNE (IBM 9370-60), ARGCNEA1 (IBM/370 158) y ARGCNEA2 (COMPAREX 7/68). La comunicación con Chile se establecía en forma manual a ciertas horas predeterminadas desde ARGCNEA2 al nodo chileno UCHECVM (IBM 4341) por medio de la red telefónica a 1200 bps utilizando discado directo internacional

ARGCNEA2 se convierte desde entonces en el nodo concentrador principal de BITNET en Argentina, al que en poco tiempo más se agregarían otras instituciones como la Universidad Nacional de La Plata, y el Proyecto Tandar en el Centro Atómico Constituyentes.

Existían también varios institutos de investigación dependientes del Consejo Nacional de Investigaciones Científico y Técnicas (CONICET) que procuraban buscar la forma de interconectar sus recursos informáticos.

Varios de estos institutos contaban con equipos VAX de Digital Equipment Corporation (DEC). En este caso la modalidad de comunicación estaba determinada por las facilidades que proveía el sistema operativo VMS de DEC que incluía la posibilidad de interconectar distintos equipos utilizando el protocolo X.25. A este conjunto de facilidades de comunicación disponibles en VMS se las conocía como DECnet.

Pese a que varias instituciones lograron establecer una conexión DECnet en forma experimental nunca se llegó a constituir una red a nivel nacional utilizando esta modalidad.

Otra iniciativa que circulaba en el ámbito del CONICET, era el proyecto “CERCA” propuesto por Hugo Marraco del Instituto de Astrofísica del Espacio. Sin bien el objetivo principal también era procurar el obtener acceso a redes académicas a nivel mundial, este proyecto en vez de crear una red a nivel nacional lo que proponía era esencialmente utilizar los servicios de mensajería provisto por una empresa privada al cual los investigadores accederían utilizando un programa emulador de terminal en una computadora personal conectada vía modem telefónico al equipo servidor de esta empresa.

El proyecto proponía la creación de un grupo “privado” de usuarios en este servicio lo que habilitaría el intercambio de mensajes entre los usuarios del grupo y con ciertas limitaciones mensajes con otras redes, salvo que el CONICET también aportara los recursos para facilitar la conexión de este servidor con alguna de las redes académicas (preferencialmente SPAN de la NASA) en Estados Unidos.




























Existían varios proyectos más que intentaban en algunos casos sacar ventaja de las alternativas que presentaba su ubicación geográfica. Como la Universidad Nacional de Cuyo que conocía de la existencia de un enlace radial de microondas en la frontera con la República de Chile que había sido instalado en los años 70 y que estaba subutilizado, o la Universidad Nacional del Nordeste que buscaba la forma de conectarse con la Universidad de Santa Maria do Sul de Brasil.

Sin duda existía mucha ansiedad en el ámbito académico y científico de Argentina por pasar a formar parte de este mundo de redes, cada institución o grupo de investigación procuraba obtener algún tipo de servicio de comunicación con sus pares a nivel nacional e internacional.

En muchos casos los recursos eran mínimos y el apoyo institucional prácticamente inexistente, pero lo que no faltaban eran entusiastas y voluntad de trabajar en forma cooperativa para lograr tarde o temprano que un conjunto de redes conformaran una red académica nacional.

En alguna de las tantas reuniones en las que participábamos a fines de los años ochenta y comienzos de los 90, Roberto Bevilaqua de la CNEA, bautizó a este conjunto de iniciativas como “RATCA” o “Red Académica Tecnológica y Científica Argentina”, o lo que también podía ser interpretado como una mezcla entre “Rata” y “Rasca”.

En el proceso de búsqueda de viejas referencias o materiales relacionados con el desarrollo de redes académicas en Argentina en los años ochenta, Eduardo Suarez de la Facultad de Ciencias Astronómicas de La Universidad de La Plata, me facilitó una copia del siguiente mensaje enviado por Dan Oberst en Noviembre de 1986, en relación al establecimiento de un enlace experimental a BITNET por medio de la red Argentina de conmutación de paquetes ARPAC.


En aquellas épocas Dan era una de las personas claves encargadas de la coordinación de BITNIC o Centro de Información de BITNET. Tuve la dicha de conocer a Dan cuando juntos a mediados de los años participamos como presentadores en varias conferencias relacionadas con Internet en Sudamérica promocionando la red JvNCNet que ya había sido "privatizada" y estaba en manos de la compañía Global Enterprise Services para la que terminé trabajando poco antes y después de emigrar hacia el norte.

Luego de mi mudanza a Princeton, New Jersey, solía visitarlo a Dan con frecuencia en su oficina en el campus de la Universidad de Princeton. Lamentablemente luego de encontrar este mensaje y tratar de contactar a Dan para recurrir a su memoria, me enteré que en Noviembre de 2006 Dan perdió su lucha contra el cáncer. Dan Oberst es en mi opinión otro de los héroes anónimos de Internet.

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